Algunas cosas en que pensar durante la semana de descanso.
Por Juan Manuel Arróniz
Los Acereros están metidos de lleno en una tempranera semana de descanso tras hilar dos victorias en casa. Los de Mike Tomlin no están ni cerca de ser el equipo que desean y por ello hay mucho trabajo por hacer. Un buen número de dudas rodean a la franquicia de cara al enfrentamiento contra los Browns en la semana ocho.
¿Por qué Pittsburgh no se deshizo de James Washington?
Cuando los rumores salieron a relucir en agosto de que Washington quería salir del equipo, nadie se sorprendió. El receptor ha sido desperdiciado prácticamente toda su carrera. Algunos pensábamos que la llegada de Matt Canada sería el fin del calvario para James, estábamos equivocados.
Apenas 10 recepciones y poco más de 100 yardas presume el ex Oklahoma State en la actual campaña. Ben Roethlisberger ha volteado en su dirección en tan solo 14 ocasiones. Ni siquiera la salida de JuJu Smith-Schuster vía lesión le abrió las puertas a Washington en contra de los Seahawks; una sola recepción tuvo el domingo pasado.
Por momentos parece que los Acereros prefieren a Ray-Ray McCloud – especialista en devoluciones de patada – por encima de un receptor puro como lo es el número 13. Al respecto, Ike Hilliard respondió a las preguntas de la prensa con una elaborada respuesta que dice mucho y nada. Según el entrenador de posición, se tenía la intención de rotar a Chase Clayool y Washington el partido pasado, sin embargo, Claypool (de discreta actuación) no mostró secuelas de una lesión que lo viene aquejando.
El propio Hilliard hizo mención de la poca participación de James en las prácticas de la semana pasada como una de las condicionantes. La verdad es una sola, el veterano de cuatro campañas no tiene ningún futuro – ni presente – en la institución negro y oro.
La duda que asalta a propios y extraños es porqué Pittsburgh no le concedió el deseo de salir a través de un canje en búsqueda de mejor suerte. No hay forma de justificar su permanencia en el roster si su única función es pararse detrás de Tomlin en la banda cada partido. Es de sobra conocida su capacidad, sobre todo en trayectorias largas, pero los coordinadores ofensivos son renuentes a utilizarlo.
Mejor hubiese sido mandarlo a otro equipo, recibiendo como compensación una selección de quinta o sexta ronda. Qué más da si son picks altos, cualquier cosa es mejor que un jugador capaz de alinear sentado en la banca. El haberlo liberado hubiese dado espacio para otro hombre en el roster. Desde dentro se quiere dar la sensación de normalidad alrededor del tema, afuera ya nadie compra los engaños.

¿En dónde está Fitzpatrick?
El safety estelar ha tenido participación discreta desde el último tercio de la campaña anterior. Los Acereros se pusieron creativos en las primeras dos semanas cuando lo colocaron un porcentaje alto de jugadas en el slot, esto mientras Tre Norwood y Arthur Maulet se acoplaban a su rol. Desde entonces Minkah no volvió a pisar dicha zona, pero se ha experimentado más con él que en épocas anteriores.
Pocas jugadas grandes desde aquellas dos intercepciones en Jacksonville hace once meses. Fitzpatrick colaboró en la intercepción de Terrell Edmunds frente a Joe Burrow y forzó un balón la semana pasada que muy pocos recordarán. Fuera de eso lo hemos visto más activo en la defensa terrestre, jugando cerca de la línea en terceras oportunidades.
El staff de entrenadores parece estar conforme con las contribuciones del joven secundario, sin embargo, se percibe en el propio Minkah la necesidad de impactar un juego a lo grande. En ciertos momentos su ansiedad le costó al equipo, baste recordad la gran atrapada de Henry Ruggs en la segunda jornada que prácticamente selló el triunfo de los Raiders.
Los mariscales rivales suelen ser cuidadosos al momento de atacar su zona, por ende la falta de oportunidades. No obstante, él sabe de su valía para la defensiva. El veloz crecimiento de Norwood es una buena noticia para un Fitzpatrick que podrá jugar más libre el resto del camino, quizá se le libere un poco del rol de último hombre.

¿En dónde está Stephon Tuitt?
Acá hay un poco más de incertidumbre. Pocos jugadores tuvieron una temporada baja tan difícil como Tuitt. El liniero perdió a su hermano en junio, se especula que por ello subió de peso y no estaba mentalmente preparado para entrenar. Por si fuera poco, una lesión un tanto sorpresiva en la rodilla derivó en una cirugía de rodilla que a su vez trajo consigo una serie de teorías.
Todos queremos a Tuitt de regreso en el emparrillado lo antes posible. Al ser preguntado sobre su jugador en la conferencia del martes, Tomlin no dio ninguna certeza sobre su vuelta. A pesar de una serie de reportes y de fotografías de Stephon entrenando por su cuenta en las últimas semanas, nadie sabe en realidad cuándo podremos verlo.
De momento su ausencia parece más una cuestión personal que causa de alguna molestia física y la organización – como es costumbre cuando hablamos de la mejor institución deportiva de los Estados Unidos – le está dando todo el tiempo que necesite. Creo que la gran mayoría de los fanáticos entiende esto, lo cierto es que todos estamos ansiosos por tenerlo en la alineación titular una vez más.
El ala defensiva cumple con todos los requisitos para abandonar la lista de Lesionados/Reservas en cuanto los Acereros lo crean conveniente. Con él, el esquema cambia por completo. Las ofensivas rivales no podrían dedicarle tanta atención a T.J. o Heyward y la presión con cuatro frontales sería mucho más efectiva que en semanas anteriores.
Lamentablemente, es costumbre ver a Tuitt alejado de la acción, su talento nunca ha podido explotar al máximo. El año pasado lució con 11 capturas y 10 derribos detrás de la línea, jugando prácticamente toda la campaña.

Dudas a tener en cuenta por el resto de la temporada. Ojalá los tres mencionados arriba se conviertan en piezas clave a partir de la semana ocho. Si Pittsburgh es capaz de vencer a Cleveland, vendrán dos encuentros relativamente sencillos ante Chicago y Detroit en casa.
Foto de portada cortesía: notredame.rivals.com
